Mi vida se compone de una sucesión desordenada de instantes. Nada liga unos con otros.

Cioran Emil 

Y sé muy bien que no estarás, ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo, ni allí afuera, en ese río de calles y de puentes. No estarás para nada, no serás mi recuerdo y cuando piense en ti, pensaré un pensamiento, que oscuramente, trata de acordarse de ti.

Julio Cortázar.

Vida

Hay momentos en los que te quieres relajar e incluso la ropa pesa demasiado. ¿Cómo puede uno liberarse de sus ocupaciones y tan solo dejarse llevar? Danzar como una hoja envuelta en el compás de una liviana briza de verano. ¿Cómo puede uno olvidar los problemas, las cuentas y el trabajo? Para dejarse caer como una fresca gota de rocío matutino. ¿Qué más queda cuando llegas al punto de tu vida en que ya no puedes dar marcha atrás y corregir los errores? Te vuelves prisionero de tus propias acciones y la desesperación de un presente abrumador y un futuro sin salidas te asfixia. 

Yo no quiero eso para mi vida. Lo he experimentado y no quiero que se prolongue ni un segundo más. Quiero hacer de mi vida un viaje sin fin, un vuelo sin límites y una aventura sin tiempo.

Quiero vivir de lo que me gusta, A MI MANERA.

Creo que no te quiero. Creo que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte. Como el guante izquierdo enamorado de la mano derecha.

Creo que no te quiero. Creo que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte. Como el guante izquierdo enamorado de la mano derecha.

Me gusta no tenerte y ser tuya un rato. Me gusta no tenerte porque no te pierdo. Me gusta esta nada sin nombre, así no me queman los labios cuando la gente pregunta ¿qué son? Me gusta caminar contigo cuando el destino nos junta, cuando el ego desaparece y nos quedamos juntos, desnudos y libres. Me gusta saber que no eres mío, qué yo no soy tuya, así andamos por diferentes caminos y al encontrarnos nos volvemos a abrazar. Me gusta cerrar los ojos y atarte sueños en las sienes, tejerte una manta con viento y verte dormir. Me gusta que ignores que lloro y que te extraño, así sólo pones atención a la sonrisa de mis labios, a los latidos de mi corazón. Me gusta darte la bienvenida cada vez que regresas y te digo fuerte adiós cuando otros mundos te llaman y yo me pierdo aquí, en la tierra. Me gustas por libre, por cabrón y loco… Me gustas.

Corazón con alas de Petate, Mercedes Reyes Arteaga  (via hachedesilencio)